Haremos primero la esponja: disolvemos la levadura en la leche a temperatura ambiente y la mezclamos con la harina y el azúcar, la tapamos y dejamos reposar tapado 30 minutos hasta que doble su tamaño.
Rallamos la naranja y reservamos.
Separamos la yema de la clara (podéis usar la clara para una tortilla u otra cosa).
Hacemos el zumito para que no se le vayan las vitaminas.
Una vez esté lista la esponja, la mezclamos con la harina, la canela, la vainilla, la ralladura de naranja y el zumo, los huevos y el azúcar.
Una vez esté todo integrado, añadimos la mantequilla en cubos y cuando todo esté bien mezclado dejamos reposar tapado hasta que doble su tamaño.
Una vez haya doblado su tamaño, amasamos hasta que quede una masa elástica y hacemos bolas de unos 45 g.
Para que quede más bonito, podemos reservar un poco de masa y formar los "huesos" yo hago dos tiras y las cruzo y después pongo una bolita por encima, pintamos con huevo y finalmente ponemos una pizca de mantequilla y azúcar para decorar.
Horneamos 20-25 min a 180º o en freidora de aire a 180º 17 minutos.