Recetas por el mundo: Pao de Queijo brasileño

Hola a todos! Madre mía cómo pasa el tiempo si hace nada estábamos en Navidad! Soy un desastre y tengo varios post por subir pero no me da la vida porque he vuelto a estudiar y estamos intentando quitarnos de azúcar y picoteos varios, pero no os preocupéis que la máquina de minicupcakes que me cayó por Navidad quedará amortizada estos meses.

Hoy os traigo una receta brasileña que es muy fácil de hacer y muy adictiva, todo vino porque vi que un amigo había hecho este aperitivo tan rico y le pregunté la receta ¡y me dijo que compraba el preparado en el súper! así que estuve investigando y os traigo algo más casero. Lo más complicado es la harina de tapioca pero la he visto en varios supermercados y seguro que en las tiendas de productos latinos también tienen. Yo hoy hice más de los que véis en la foto porque venía un amigo a recoger correo a casa (por mucho que actualices todo, siempre te dejas algo pendiente cuando te mudas, esto es así) y de paso se llevaba algo de comer, que se echa de menos que vengan los amigos ni que sea con distancia y mascarilla, snif snif. Yo os pongo unas cantidades pero sabéis que esto luego se puede escalar hacia arriba o hacia abajo, aunque ya os digo que si fuese por mi marido ya no quedaban porque cada vez que pasa por la cocina se come alguno.

 

Ingredientes (salen unas 20 depende del tamaño):

  • 300 g de harina de tapioca
  • 150 ml de leche (yo usé semi)
  • 60 ml de aceite de girasol o de oliva suave
  • 2 huevos
  • una pizca de sal
  • 170 g de queso curado, parmesano o alguna variedad de queso fuerte

Preparación:

Precalentamos el horno a 200º mientras vamos preparando todo.

Rallamos el queso si fuese necesario, he visto varias recetas con parmesano pero como a mí no me motiva mucho he usado uno curado de oveja y el sabor es bastante suave, he puesto 170 g porque sé que os comeréis un trozo como he hecho yo (muahahah)

Ponemos la leche en un cazo junto con el aceite y la sal y llevamos a ebullición a poder ser sin que se nos salga del cazo y ponga todo perdido (spoiler: esta vez me he salvado porque he usado una olla grande, sino hubiese sido una tragedia)

En un bol, batimos los huevos y echamos poco a poco la leche con el aceite y la sal, removemos para que los huevos no se cuajen con el calor. Añadimos la tapioca y el queso y mezclamos bien hasta que quede una masa homogénea.

La tapioca que he comprado yo venía en gránulos tipo cous cous y me daba miedo que quedase mal, pero le ha dado un puntillo crujiente muy guay, sino os gusta, podéis hacerla más fina con un accesorio para picar azúcar, por ejemplo (yo tenía pensado usar el molinillo de las especias pero al final he decidido dejarlo tal cual)

Hacemos bolitas del tamaño de una pelota de golf y distribuimos en la bandeja del horno, donde habremos puesto papel de cocina o una lámina de silicona y horneamos durante 20 – 25 minutos o hasta que las veáis doraditas. Es normal que suelten algo de grasilla por el queso y el aceite.

Intentad no comerlas recién salidas del horno, que os puede el ansia vida pero os quemaréis.

 

Sobre Mery Weasley

Politóloga, lectora compulsiva, cocinera siempre a la caza de nuevas recetas, loca de los cómics, el rol y las cosas monas en general.

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