A ver, esta receta es una jeta-receta. Las fresas maceradas, lo bueno que tienen (sobre todo cuando están de temporada) es que no sólo están buenísimas tal cual, sino que son muy socorridas para apañarte un yogur (como en la foto principal de esta receta), un bizcocho, ponerlas a modo de refresco con su liquidito y un poco de soda con hielos, incluso las puedes congelar y triturar para hacerte un pseudohelado…
Para una cosa tan tonta, tiene muchísimas posibilidades. Mucho me he enrollado para lo que es esta receta, así que vamos allá!
Ingredientes (medio kilo de fresas maceradas)
Solemos usar barquetas de medio kilo de fresas o de un cuarto. Las medidas son muy a ojímetro, así que es fácil de ajustar.
- 500 g de fresas o fresones de temporada
- El zumo de medio limón (alternativamente, un chorrito de vinagre de vino pero yo soy más del team limón)
- 2 cucharadas soperas de azúcar (se puede corregir añadiendo más si te quedas corto más tarde)

Preparación de las fresas
Lavamos bien las fresas, les quitamos el rabillo y las cortamos en trozos medianos o pequeños, según la textura que queramos conseguir.
Añadimos las fresas a un bol, exprimimos el limón (o cogemos el vinagre) y lo echamos por encima junto con el azúcar.
Removemos bien con una cuchara y las dejamos reposar (tapadas con un plato por ejemplo) hasta que las fresas hayan soltado su liquidillo.
Puedes ir comprobando si ya lo soltaron de vez en cuando.
Corrige de azúcar en función de la cantidad de fresas que tengan y lo dulces o no dulces que estén.
¡Listas!

Fresas maceradas
Herramientas
- 1 Bol
Ingredientes
- 500 g fresas o fresones de temporada
- El zumo de medio limón alternativamente, un chorrito de vinagre de vino pero yo soy más del team limón
- 2 cdas de azúcar se puede corregir añadiendo más si te quedas corto más tarde
Instrucciones
- Lavamos bien las fresas, les quitamos el rabillo y las cortamos en trozos medianos o pequeños, según la textura que queramos conseguir.
- Añadimos las fresas a un bol, exprimimos el limón (o cogemos el vinagre) y lo echamos por encima junto con el azúcar.
- Removemos bien con una cuchara y las dejamos reposar (tapadas con un plato por ejemplo) hasta que las fresas hayan soltado su liquidillo.
- Puedes ir comprobando si ya lo soltaron de vez en cuando.
- Corrige de azúcar en función de la cantidad de fresas que tengan y lo dulces o no dulces que estén.

Deja una respuesta