Frikirecetas: Salsa Hulka (salsa para pasta de espinacas y mascarpone)

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Una señora verde sin complejos
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La salsa de espinacas y mascarpone es para mí un descubrimiento reciente. Es suave y cremosa, pero consistente, y le da a cualquier pasta blanca la “chicha” que le falta de por sí.

La historia de Popeye y las espinacas está un poco pasada, así que para mí ahora mismo las espinacas las relaciono con Hulka, que es un personajazo de la Marvel que todavía no ha llegado a las pantallas grandes, pero todo se andará.

Añadir esta salsa a un plato de pasta es como coger a Jennifer Walters (personificada en la pasta) y mediante espinacas y queso provocar su transformación en Hulka. Que no os eche para tras el colorín verde extraño, que esto está literalmente para mojar pan, como no podría ser de otra manera viniendo de una salsa llamada Hulka.

Esta salsa está inspirada en esta receta de Gastronomía & Cía: Ñoquis con salsa cremosa de espinacas y queso. Las proporciones son diferentes en algunos ingredientes (como las espinacas, que son el doble en esta receta) y otros no están (básicamente porque no me gustan o no tenía en ese momento)

Ingredientes para la Salsa Hulka (~2 raciones)

  • 100 gr de espinacas frescas
  • 90 gr de queso mascarpone
  • 25 gr de parmesano (aunque no está de más que se te vaya la mano con esto… nomnomnom)
  • 1 pizca de popurrí de pimientas molidas
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 7 gr de aceite de oliva virgen
  • 3 gr de zumo de limón (un chorrito)
  • Un poco de leche (opcional)

Elaboración de la salsa

Cocemos las espinacas con un par de centímetros de agua en la cacerola y una pizca de sal hasta que estén hechas.

Las ponemos escurridas en un cuenco y las picamos con unas tijeras. Añadimos el mascarpone (que se derretirá al contacto con las espinacas calientes, creando una crema celestial), el parmesano, la pimienta, la nuez moscada y mezclamos.

Después añadimos el aceite, el limón y la sal. Si queda demasiado espesa podemos hacerla más fluida añadiendo con un poco de leche.

Cocemos nuestra pasta preferida (o unos gnocci de patata, que fue cómo los probamos el otro día) y le echamos salsa al gusto. Podemos guardar lo que sobre en un tarro en la nevera unos pocos días o coger pan y untar como si no hubiera un mañana…

salsa-hulka-con-gnocci

Desarrolladora web que ocupa sus ratos libres en asuntos aleatorios como coleccionar libretas por encima de sus posibilidades. Y en hacer madalenas. Y panes.

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