Recetas por el mundo: Trufas de té matcha paso a paso

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Buenos días Desvanieros!

Para celebrar el fin de semana traigo una receta de trufas de té matcha. ¿Las conocéis?

Nosotros las comimos por primera vez en un restaurante japonés en Zaragoza, y es algo que no te deja indiferente… Si tienes a mano conseguir algo de té matcha (no necesitan más que unos gramos) os las recomiendo.

Y pensaréis: ¿y por qué hoy si acaban de publicar hace nada una deliciosa receta de Sango? Pues porque el fin de semana es el mejor momento para preparar estas trufas, y así ya las tenéis hechas por si neceistáis un empujón dulce durante la semana.

Esta receta se inspira en dos recetas: La de Mireia Olivé, que a su vez la sacó de un cursillo de Takashi Ochiai y por otro lado en la de Little Wonderland. ¡Gracias!

Atentos que vienen varios Bonustracks tras la receta que igual os interesan.

¡Vamos a ello!

Ingredientes

  • 200 g de chocolate blanco
  • 5 g de té matcha en polvo más 2-3 gramos extra para rebozar
  • 67 g de nata líquida
  • 20 g de azúcar invertido o sirope/jarabe de maíz
  • Azúcar glass

Cómo hacer trufas de té matcha

Preparamos un cazo con agua y un recipiente para baño maría (lo podéis ver en las fotos, pero otro cuenco resistente al calor que encaje en el cazo funciona perfectamente), calentamos el agua sin que llegue a hervir.

Troceamos el chocolate blanco y lo añadimos al recipiente. Lo vamos removiendo con una espátula hasta que se derrita.

Una vez el chocolate esté bien derretido, tamizamos por encima el té matcha y lo mezclamos con unas varillas.

Calentamos en el microondas la leche con el azúcar invertido o el sirope de maíz, y mezclamos bien. Lo incorporamos a la mezcla y seguimos removiendo hasta que se integre completamente.

Lo pasamos a un recipiente resistente al calor y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente. Una vez frío, lo tapamos y lo pasamos a la nevera.

En este punto yo lo dejé hasta el día siguiente, pero con una hora o dos seguramente ya habrá cogido la firmeza suficiente como para continuar con el formado de las trufas.

En otro cazo frío o en un plato hondo, colocamos una cucharadita de azúcar glas y otra de té matcha. Mezclamos bien. Si vemos que durante el rebozado nos quedamos sin, repetimos la operación de mezcla.

Con ayuda de una cuchara o dos, recogemos porciones de nuestra masa verde y formamos croquetillas (redondas o en forma de tronco, que es lo que más he visto). Nos vamos a pringar sí o sí, no pasa nada.

Pasamos las trufas por la mezcla de azúcar y té hasta que queden bien cubiertas.

Sí, tienen un aspecto sospechoso… ¡pero están ricas!

Refrigeramos bien tapadas para que no se sequen y las dejamos allí hasta que nos las queramos comer.

Bonustrack I: Otras recetas con té matcha

¡Que ya llevamos unas cuantas en el blog! Echadles un ojo a todas nuestras recetas con té matcha si os gusta este polvillo verde.

Bonustrack II: Trufas de chocolate

En la foto podéis ver por una esquinita unas trufas de chocolate más clásicas que hice de manera simultánea (ya que me ponía…). Si las queréis también… ¡decídmelo en los comentarios!

Bonustrack III:

Vais a pensar que soy tonta y/o gilipó poniendo enlaces al tuntún sin recibir un euro por ello (tampoco es que pueda, no soy autónoma), pero no hay nada mejor para ubicarse que ver los ejemplos de lo que he utilizado realmente para saber luego por donde tirar y qué buscar.

No digo que haya que utilizar estos ingredientes/cosos en la receta, los pongo a modo ilustrativo para que os hagáis una idea

Sobre el té matcha

El té matcha no es más que té verde en polvo. Según su calidad tiene diferentes grados, que a lo bruto son dos: de cocina y ceremonial.  Se supone que el de cocina no es tan bueno para beber, pero hay tés de cocina premium que no son tan caros y que están suficientemente buenos como para hacer bebidas. Un día probaremos alguna en el blog a ver qué tal sale.

En esta receta utilizaré té verde matcha de cocina del premium, que recomendaban para la elaboración de chocolate, helados, pastas, pastelería…

Cacharros que van bien

El cacillo para baño maría es una cosa súper tonta (y no es cara, por 5-6 euros los hay de acero como el mío) que podéis encontrar en bazares o centros comerciales. Incluso Online, más baratos.

Creo que el mío es este:

Por ejemplo, el mío es del Alcampo.

Planeo utilizarlo paras futuras truferías, y también para el lemon curd (nom nom nom)

 

Desarrolladora web que ocupa sus ratos libres en asuntos aleatorios como coleccionar libretas por encima de sus posibilidades. Y en hacer madalenas. Y panes.

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