Salmorejo cordobés sencillo

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Hola Desvanieros!

Llego a tiempo a esta segunda ola de calor del verano, con una receta muy sencilla y que entra de lujo en estas noches calurosas: El salmorejo al estilo (casi) cordobés.

Confieso que antes no me gustaba demasiado (herejía! a la hoguera!), pero una vez adaptado a mi gusto (es decir: con poco ajo principalmente) es un plato que merece la pena hacer si das con tomates con buena pinta. Esta receta es prácticamente la de Salmorejo cordobés de Los Tragaldabas pero sin pan mágico (ver más adelante)

¡Empezamos!

Ingredientes (unas dos raciones generosas)

  • 500 gr de tomates maduros (los tomates pera son los más recomendados)
  • 100 gr de pan blanco (preferentemente del día de antes)
  • 50 gr de aceite de oliva virgen, sabor suave
  • Una pizca de sal, al gusto (confieso que me la olvidé y no la eché de menos)
  • Un cuarto de diente de ajo pequeño, sin el corazón. O incluso ajo en polvo si queréis echarle menos todavía.

Sobre el pan para salmorejo cordobés

Se dice, se comenta, que el pan para hacer el auténtico salmorejo cordobés es el de Telera. Por si no os suena es un pan de miga muy blanca y consistente, hecho con harina candeal. Su corteza es un poco dorada. En Zaragoza a este tipo de pan lo llamamos Amacerado.

Ahora que he investigado sobre esto, tiene sentido que el amacerado fuera el pan preferido de mi abuelo materno, ya que él era de Jaén, y es típico de allí y de Córdoba.

Si no tenemos un pan de este tipo, podemos utilizar cualquier otro que no tenga una corteza muy dura y oscura (o podemos quitársela).

Cómo hacer salmorejo

Si tenemos un buen rodillo de madera, podemos machacar el pan de forma sencilla colocándolo en una bolsa. Lo envolvemos con un par de paños de cocina y golpeamos sin piedad…

Preparamos el pan troceándolo. Si el pan era de días anteriores, podemos picarlo bien a base de rodillazos (de rodillo, no de rodilla), o con alguna picadora resistente. Lo del rodillo es muy fácil y efectivo, con cuatro tortas está listo. Si el pan está tierno, basta con cortarlo en trocitos pequeños.

Lavamos bien los tomates y los cortamos en trozos quitándoles el corazón maderoso si lo tuvieran. Con mi batidora de vaso no hace falta pelar los tomates, pero si lo preferís o vais a utilizar una manual, podéis pelarlos (vídeo de Mehueleaquemao).

Ponemos en la batidora los tomates, el ajo picado y la sal, y batimos muy bien hasta que quede una crema fina. Vamos añadiendo el pan y batiendo. Si vemos que le cuesta, podemos dejarlo un rato para que el pan se empape con el jugo del tomate y se ablande.

Finalmente, vertemos el aceite de oliva a hilillo mientras batimos el puré de tomate y pan, y continuamos batiendo hasta que esté muy fino.

Refrigeramos bien antes de consumir. Una vez en el cuenco, le podemos añadir unas gotas más de aceite de oliva.

Bonustrack: toppings para salmorejo

Aunque personalmente lo prefiero solo, los toppings que yo conozco de primera mano son las virutas de jamón y el huevo duro cortado en taquitos. ¿Tú cuál prefieres?

Sabiduría popular

Finalizamos con un dicho que siempre he oído respecto a este plato:

Con el salmorejo, la cama cerca y el agua lejos.

¿Por qué será…?

Desarrolladora web que ocupa sus ratos libres en asuntos aleatorios como coleccionar libretas por encima de sus posibilidades. Y en hacer madalenas. Y panes.

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