Bechamel de champiñones

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Después de un par de viernes intensos con el Pan de Plátano y los súper brioches, hoy os traigo algo un poco más sencillo. Bueno, un mucho…

Se trata de una salsa bechamel de champiñones que más o menos he improvisado, a partir de una receta de Crema de Champiñones que ya me disculparéis pero no recuerdo de dónde la saqué y el historial de navegador no está ayudando a recordarlo…

¡Vamos allá!

Ingredientes para la Bechamel de Champiñones (para aderezar dos platos de pasta)

  • Tres o cuatro champiñones hermosos
  • 12 gr de harina
  • 12 gr de mantequilla
  • Un vaso de leche
  • Sal, pimienta y una pizca de nuez moscada molida

Elaboración

Lavamos bien los champiñones y los laminamos. Ponemos un poco de aceite en una sartén y los cocinamos hasta que estén hechos. No es necesario que pierdan toda el agua, el caldillo de champis lo dejamos a parte que lo utilizaremos más tarde.

Champis-salteados

Resistimos la tentación de comeros los champiñones, y preparamos el roux blanco.

Antes de empezar preparamos la harina, la mantequilla y un vaso de leche, para tenerlo todo a mano.

Esto del roux suena muy sofisticado, pero en realidad no es para tanto. Echamos la harina en una sartén antiadherente o en un cazo y la ponemos en el fuego medio, removiendo, hasta que se tueste un poquito. En ese momento colocamos la mantequilla y mezclamos, con el cazo fuera del fuego. Cuando ya tenemos  la pasta (eso es el roux, por cierto) lo devolvemos al fuego, removemos un poquito y seguidamente echamos como un tercio del vaso de leche. Removemos sin parar hasta que la mezcla espese, momento en que la aclaramos de nuevo con leche.

Si a la primera espesa correctamente sin generar grumos, nos damos una palmadita en la espalda porque ya lo tenemos prácticamente hecho.

Repetimos el proceso hasta terminar la leche. Si queda demasiado espesa, podemos echar aún más leche.

Y hasta aquí sería una bechamel normal y corriente, que a mí me sale la mitad de las veces porque no siempre le pillo el punto… Truqui: Si no sale a la primera tampoco hay que tirarla. Basta con pasarle la batidora, que total nadie se va a enterar… jijiji xD

Volviendo a los champiñones: vertemos el líquido en la bechamel y lo mezclamos bien, para finalmente echar también las láminas de champiñones. A nosotros nos gusta más con los trocitos, pero también se puede hacer triturando todo para que quede una salsa más homogénea.

Aderezamos al gusto con sal, pimienta y un poquito de nuez moscada… ¡y ya está!

Tachaaaaaaaan

 

Esta salsa pega con cualquier pasta, sea sencilla o rellena, así que no hay excusa para no hacerla.

Desarrolladora web que ocupa sus ratos libres en asuntos aleatorios como coleccionar libretas por encima de sus posibilidades. Y en hacer madalenas. Y panes.

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