Flan de Mascarpone (Triste y roto)

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Este flan de mascarpone ha estado a punto de quedarse en la colección de «fails desvanieros» (que hay ya unos cuantos 🤦‍♀️), pero le ha quedado un sabor muy rico y he decidido salvarlo en el último momento pese a su aspecto poco flánico.

La motivación de esta receta no es otra que una tarrina de mascarpone a menos de un mes de caducar.

Un día haciendo un poco de compra de emergencia me lo encontré a buen precio y decidí comprarlo para utilizarlo en algún postre o plato sin definir previamente.

«Es queso, seguro que hay mil maneras», pensé…

¡Eeerrooooor!

En mi caso la cosa funciona al revés: primero pienso qué hago, después recopilo e investigo recetas al respecto y las adapto a mis gustos (o no… pero lo más común es que sí) y luego ya me monto la logística de compras. Por que si no, se queda el mascarpone esperando como dos meses en la nevera porque «bueno, ya haré algo, aún faltan tres meses y pico para que caduque…»

El detonante fue un post de la magnífica @tesimpasta, que el otro día ví como la solución perfecta a mi mascarpone que vivía en la nevera y no pagaba el alquiler. Veréis que la receta es casi la misma, solo que he anotado algún dato extra que en la publicación original no aparecía.

Ingredientes para 6 flanes de mascarpone

Para los flanes

  • 4 huevos
  • 60 g de azúcar
  • 250 g de queso mascarpone
  • 200 ml de leche
  • media vaina de vainilla

Utilicé unas flaneras rizadas de aluminio que tenía por casa. Se pegan como una mala cosa… y por eso mi flan de la foto está un poco deconstruido. Si tenéis algún truco para que esto no me pase, soy toda oídos.

Para el caramelo del fondo

  • 6 cucharadas de azúcar
  • 4 cucharadas de agua
  • Unas gotas de zumo de limón

Cómo hacer flan de mascarpone

Empezamos por el caramelo.

En un cazo ponemos el azúcar y el agua, removemos un poco hasta que empiece a disolverse. Lo colocamos al fuego y no lo tocamos más. Al poco rato se habrá disuelto el azúcar y empezará a burbujear. Lo dejaremos hasta que veamos que la mezcla se tuesta y obtenemos el característico color (y olor) del caramelo. Una vez tenga el color deseado, retiramos del fuego y con mucho cuidado añadimos las gotas de zumo de limón. Removemos bien con una cuchara de madera.

Seguramente la cosa estará burbujeando como loca, pero no pasa nada, en seguida se le pasará.

Vertemos el caramelo en los moldes de flan. Dejamos el cazo en agua  y movemos las flaneras para que el caramelo cubra un poco del lateral de cada molde.

Lo dejamos que enfríe y preparamos el flan de mascarpone.

Precalentamos el horno a 180ºC.

Mezclamos (a mano, con varillas o con amasadora) los huevos con su azúcar hasta que se pongan espumosos y blanquitos. Añadimos poco a poco el mascarpone y seguimos batiendo hasta que se incorpore totalmente en la mezcla. Después, mezclamos la leche con las semillas del interior de la vaina de vainilla (o con su equivalente en esencia de vainilla o vainilla en pasta) y lo añadimos a la mezcla.

Preparamos una bandeja honda (de asar) con agua, vamos llenando los moldes de flan y colocándolos en la bandeja. Con cuidado llevamos todo al horno y dejamos que se cueza hasta que cuando introduzcamos un cuchillo en el flan y lo saquemos no nos llevemos masa.

En mi caso es posible que los horneara demasiado (estuvieron unos 40 minutos). Pero están buenos igualmente…

Dejamos que se enfríen a temperatura ambiente y después los tapamos y los dejamos en la nevera.

¡Ya tenemos postre para unos días! 😎

Nevera invadida por los flanes. Estos tendrán que desaparecer pronto o les cobraré el alquiler también…

 

Desarrolladora web que ocupa sus ratos libres en asuntos aleatorios como coleccionar libretas por encima de sus posibilidades. Y en hacer madalenas. Y panes.

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