Aaaah! El chili con carne… ese acompañamiento misterioso que actualmente está tan extendido en restaurantes de hamburguesas (con los nachos por ejemplo).

Algunas personas creen que es mexicano, pero realmente es más un invento americano surgido cerca de la frontera. Lo que sí es cierto es que se ha expandido por México con facilidad, igual incluso más que por aquí ya que allí tienen más costumbre de comer frijoles.

La primera vez que lo hice para Nochevieja salió bueno, pero esta segunda vez al repetirlo ha salido incluso mejor (el toque de los jalapeños le da un punto muy rico).

Vamos a ello!

Ingredientes (para dos tuppers de buen tamaño)

  • 400 g – 500 g de carne picada (ternera, cerdo o mezcla al gusto)
  • 1/2 cebolla pequeña o 1/4 de cebolla grande
  • 460g (1 lata) de frijoles negros cocidos (los frijoles negros enteros de La Costeña son todo un descubrimiento, ¡gracias señor mexicano aleatorio que nos encontramos en la sección de comida internacional!)
  • 1 diente de ajo
  • 5-6 rodajas de jalapeños encurtidos (al gusto, si no os gusta el picante podéis obviar el paso o sustituirlo por pimiento verde). Alternativamente también se puede usar media cucharadita de pimentón picante.
  • 1 cucharadita y media de comino
  • 2 cucharaditas de pimentón
  • 1 cucharadita y media de orégano
  • 200 g (1/2 lata aprox.) de tomate triturado
  • 240 g (1 lata pequeña) de tomate pelado entero en conserva
  • 1 taza de caldo al gusto, o agua (yo suelo mezclar un trozo de pastilla vegetal y otro trozo de pollo)
  • Sal y pimienta
En mi caso la carne fue ternera.

Cómo elaborar chili con carne

Parece que son muchos ingredientes, pero es extremadamente sencillo, que no cunda el pánico. Una vez hecho, se puede congelar perfectamente en porciones para ir sacando cuando haga falta.

Salpimentamos la carne y la cocinamos en una sartén hasta que esté hecha. Escurrimos el liquidillo (podemos dejar un poco si queréis más sabor) y reservamos.

Molemos todas las especias juntas en un mortero (a no ser que todas estén en polvo, en cuyo caso simplemente las mezclaremos).

Picamos el tomate triturado en trozos pequeños, eliminado cualquier parte dura que podamos encontrar.

Picamos finamente la cebolla y el ajo (sin el centro), y por otro lado las rodajas de jalapeño encurtido las picamos también.

En una sartén grande, ponemos un chorrito de aceite y cocinamos la cebolla y el ajo hasta que la primera esté transparente. Agregar el jalapeño picado y mezclar. Hacemos un hueco en medio de la sartén y ponemos una gota más de aceite. Vertemos encima las especias y las integramos primero con el aceite y luego con la cebolla y el ajo. Cocinamos la mezcla unos minutos más.

Añadimos a la sartén los tomates y el tomate triturado, el caldo y cocinamos durante 30 minutos más o menos, hasta que espese (ojo que salpica, usad una tapa de estas con agujeros para que el agua pueda evaporarse y al mismo tiempo no se ponga todo perdido de tomate).

El tomate, antes de reducirse.

Después, añadimos la carne a la salsa y los frijoles (lavados previamente) y removemos con cuidado hasta que se integre la mezcla.

Montañaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Dejamos cocinar entre 40-60 minutos a fuego medio-bajo.

Casi listo!

Con un poco de reposo, además, la mezcla se integrará mejor. De un día para otro los sabores en este guiso se asientan y la cosa está incluso más buena.

Bonustrack

El chili con carne está muy bueno con unos nachos con su queso, su picadillo y sus cosas, pero también es un gran material para hacerse unos burritos improvisados como éstos:

¡Que aproveche!

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